PAL

PAL

- Peyuca 2015 -

Los “PALABROS” de Perandones

Está usted muy nervioso, Sr. Perandones. Y usted sabrá por qué. Tómese una tila bien cargadita y relájese. Por su bien. Sus últimos escritos en prensa denotan un nerviosismo que raya en la esquizofrenia: menosprecia, tergiversa, dice de los demás cosas que usted hace, Sr. Alcalde, y que los demás aún está por ver si lo harán, se le traba la pluma –y sospecho que la lengua- hasta el extremo de regalarnos un “palabro” que no está en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: “atribalario”. Ya nos dirá algún día lo que quiso decir con ese adjetivo, pero mientras tanto, se lo repito: tranquilícese, por favor.

 

Sus escritos, además de poner de manifiesto sus problemas –y sus demonios- personales, pecan una y otra vez de lo mismo: no afronta usted los verdaderos problemas que nosotros y otros grupos políticos le planteamos en nuestras cartas. Se va por las ramas incapaz de responder, por ponerle sólo un ejemplo, por qué despilfarra usted 70.000 euros en una estatua –por llamarle de algún modo- que haría las delicias de cualquier chatarrero, en vez de atender otros menesteres absolutamente más prioritarios para Astorga.

 

Ya sabemos que ese es uno de los pagos –esperamos que el último- que usted debía por su hincada de rodilla ante el Sr. Soto, pero Astorga merece y quiere que usted tenga la valentía de decirlo. Precisamente usted, Sr. Alcalde, que hace poco se llenaba la boca hablando de las hincadas de rodilla de todos los demás, pero que “olvidó” la suya y la más grave: la que ha costado a la ciudad setenta mil euros a costa de una subida generalizada de impuestos municipales y de pedir créditos -con carencia, claro- que vamos a tener que pagar durante muchos años. Sólo por decencia, Sr. Perandones, ¿por qué no paga usted de su bolsillo los favores del Sr. Soto?.

 

Y en sus soflamas tampoco vemos respuestas sobre el alza de impuestos que aprobó para 2011, ni sobre la tesorería municipal bajo mínimos, ni habla del endeudamiento brutal del Ayuntamiento, ni del incumplimiento del Principio de Estabilidad presupuestaria en la liquidación del presupuesto municipal, ni de las calles en estado precario y/o escasa iluminación, ni del mal estado que presentan las instalaciones de algún colegio público de la ciudad. Ante lo que es evidente e inconveniente juega al despiste, ¿verdad?. O mejor: lo que usted no ve, no existe. Como en su País de las Maravillas, ¿recuerda?.

 

Pero, en cambio, eleva usted el tono para exigir que yo diga qué vecinos vieron ratas en Santa Clara, o qué empresarios tienen facturas pendientes de cobrar desde hace meses y meses mientras usted compra fábricas en ruinas por ahí creyéndose Rockefeller. ¿Para qué quiere que yo se lo diga?. ¿Para “castigarles” por contárselo a Peyuca?. ¿Para amenazarles con el olvido final de su deuda o con ignorar el barrio por los siglos de los siglos?. No, Sr. Perandones: jamás saldrá de mi boca nombre alguno de nadie, vecino o empresario, que confidencialmente me haya explicado su situación, problemas o inquietudes en este ni en otros casos. No sería ético -¿…lo coge?-. Y, además, no debería ignorar que me ampara la propia Constitución Española (art. 18.3) y el secreto profesional al que esa misma cita da soporte jurídicamente, al negarme a sus pretensiones.

 

No obstante, en el caso de las facturas le propongo que, en vez de decirle yo nada, eche usted mano a su departamento municipal de Hacienda y léase la relación de facturas de proveedores, por importe total líquido de 164.661,56 euros, que debe el Ayuntamiento desde julio de 2010 (bastantes de ellas) y que va a necesitar de un crédito especial con cargo al presupuesto de 2011 para pagarlas, porque en 2010 ya no había un duro en la caja.

 

Sr. Perandones, su desfachatez no tiene límites. Es capaz de tacharme públicamente de mentiroso, hinchando pecho para negar que haya facturas pendientes de pago atrasadísimas y luego resulta que esas facturas existen y que usted ahora se ve obligado a recurrir a nosotros, al Pleno, para pagarlas. ¿A estas alturas, a quién quiere engañar?. ¿O es que usted es tan autosuficiente que nunca consulta a sus subordinados en el Ayuntamiento y no se entera de nada?. Sea lo que sea, qué penosa imagen da, Sr. Alcalde.

 

Y en el asunto de las ratas del barrio de Santa Clara, le haré otra pregunta para que según su costumbre imite al avestruz y pase a divagar sobre el sexo de los ángeles o sobre la enorme suerte que tiene Astorga de tener un alcalde tan excelso y virtuoso como usted: ¿acaso no es cierto que había ratas en el barrio?. ¿Está llamando también mentirosos a los vecinos cuando por la calle me siguen insistiendo en que las hay, no en plagas como usted exagera, pero las hay?.

 

¡Ah!, y cuando hable de “mis escribientes”, sepa que detrás de mí, conmigo, hay un equipo de gente joven, entusiasta, preparadísima, honrada, en cuya confianza delego los respectivos temas, que da soporte a mi grupo político y que marca la diferencia –abismal- entre usted y yo: usted está solo. A usted ya no le aguanta nadie su estilo endiosado, autosuficiente, autoritario, amenazador, al borde de lo mafioso. Su desgracia es que a usted nadie le escribe sus discursos porque cree que nadie lo puede hacer mejor. ¡Faltaría más!.

 

Sr. Perandones: ¿quiere alguna respuesta más a sus preguntas?. Como ve, yo si doy la cara y le podré decir las cosas más alto o más bajito, pero no más claro. ¿Lo coge?.

 

 

Pablo Peyuca González González

 

Concejal – Portavoz PAL-UL Astorga.

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:

Archivos

¡Somos sociales!

Ultimos Posts